1Ralla la cebolla y los 2 dientes de ajo utilizando la parte más fina del rallador.
2En un bol, mezcla la carne picada con la cebolla y el ajo rallados, el pimentón, el orégano, el comino y la sal. Amasa bien para integrar los sabores.
3Deja reposar la mezcla 10 minutos mientras precalientas el horno a 200°C.
4Coloca la carne sobre un papel de horno, pon otro papel encima y aplástala con un rodillo hasta que quede una lámina muy fina (hazlo en tandas si es mucha cantidad).
5Coloca la lámina de carne en la bandeja del horno (enrollándola o transfiriéndola con cuidado) y hornea durante 20 minutos hasta que esté bien dorada.
6Mientras, prepara la salsa mezclando el yogur, un ajo rallado, menta picada, sal y un chorrito de aceite.
7Saca la carne del horno y rómpela en trozos irregulares con las manos o un cuchillo para imitar el corte del kebab.
8Monta el pan de pita con la salsa, cebolla, la carne crujiente, queso y los extras que desees.